Castillo del Real Felipe

Según estudios históricos el puerto de Callao se inició el 6 de marzo de 1537. Pizarro le dio el nombre de Santa Marina, luego fue llamado puerto de la Ciudad de los Reyes, el Pedregal, el Cascajal o el Callao y Lima.

El nombre “Callao” probablemente deriva de una expresión marinera de los europeos, de un vocablo de origen portugués (calhao) que se refiere a una bahía para embarcadero con playa pedregosa. Sin embargo, otros estudiosos sostienen que Callao proviene de un vocablo quechua: callu o callou, que significa “extremo” o “punta” de una bahía. Otro vocablo sería chalaco (de challa o challa ako) que significa techo de paja, el mismo que usaban los antiguos pobladores.

El Callao tuvo problemas con piratas que saquearon el puerto. La primera incursión fue del inglés Francis Drake en 1579 y luego el del holandés Jacob Clerk “L’Hermite” en 1624.

Debido al ataque de los piratas y corsarios los virreyes decidieron la construcción de una muralla, la cual se hizo en 1640. Fue el virrey José Antonio Manso de Velasco, conde de Superunda quien ordenó la construcción de una fortaleza sobre un área de 70 000 m2. La obra terminó en 1767 siendo inaugurada por el virrey Manuel Amat, quien lo bautizó con el nombre de Real Felipe en homenaje al rey de España. El terremoto del 28 de octubre de 1746 destruyó gran parte del puerto. Se dejaron solamente dos puertas de acceso. Esta muralla fue finalmente derrumbada por el terremoto de 1746.

El 23 de junio de 1823, se instaló en la fortaleza del Real Felipe el primer Congreso Constituyente.

En 1952 fue declarado Monumento Histórico Nacional convirtiéndose luego en el Museo del Ejército.