Se le conoce a las damas que a inicios de la colonia usaban un traje que solo dejaba mostrar los ojos.

Esta forma de vestir tenía sus orígenes en la antigua moda de Andalucia. Las mujeres salían asi tapadas cuando salían a pasear, al templo o a las corridas de toros y ello lo hacían para evitar el asedio de los galanes.

La Tapada Limeña - Pancho Fierro

Esta forma de vestir permitió a algunas damas hacer derroche de picardía, por lo cual hubo diversos intentos por prohibirlo. Sin embargo, las “tapadas” adujeron que el traje las protegía del sol y del polvo, además de permitirles hacer obras de caridad de manera anónima.

La moda de la saya y el manto se conservó durante todo el virreinato. A mediados del siglo XIX, con la marcada influencia de la moda francesa, las “tapadas” desaparecieron.