Es la celebración dedicada a la Eucaristía. Se celebra en el mes de junio, en fecha movible. Por Bula Papal se dispuso incluirla como fiesta principal en el Nuevo Mundo.

En la época colonial esta fiesta fue muy bien recibida por la población indígena, pues tenía muchas similitudes con las fiestas incas donde se sacaban en procesión a las momias. Durante esta celebración las vírgenes y santos son traídos desde ocho parroquias coloniales hasta la Catedral. En total son quince las imágenes: San Antonio, San Jerónimo, San Cristóbal, San Sebastián, Santa Bárbara, Santa Ana, el Apóstol Santiago, San Blas, San Pedro, San José, La virgen de la Natividad, la virgen de Belén, la virgen Inmaculada, La Virgen Purificada y la virgen de los Remedios.

En la fiesta del Corpus Christi, se pasea en procesión la eucaristía sagrada en una custodia hecha de oro y plata, la cual es cargada por el Arzobispo del Cusco.

Se puede resumir la celebración en tres momentos:

1) Entrada, es el día miércoles, las imágenes llegan a la Catedral.

2) Día Central, las imágenes salen muy temprano de la Catedral y se hace un recorrido alrededor de la Plaza de Armas. Al terminar la procesión las imágenes regresan a la Catedral y permanecen hasta el próximo jueves.

3) Octava, se realiza una procesión de despedida alrededor de la Plaza de Armas. Normalmente empieza a partir de las tres de la tarde. Algunas imágenes retornan a sus parroquias (Santa Ana, Santa Bárbara la virgen de los remedios), las otras regresan a la Catedral para celebrar el “Kacharpari” o despedida del Señor de los Temblores.