Iglesia de Andahuaylillas

Es el nombre de un pueblo ubicado en la provincia de Quispicanchis, a 44 kilómetros del Cusco.

Este lugar es famoso por su iglesia, conocida como la “Capilla Sixtina de América”, debido a su magnífica decoración mural. La iglesia fue construida posiblemente sobre un antiguo templo inca. Estuvo bajo la advocación de San Pedro y presenta una sola nave.

Su fachada es muy sencilla, sobre el portal hay un balcón de madera que probablemente fue utilizado para servir como capilla abierta para exhibición de reliquias o para predicación.

En la iglesia hay una inscripción que fue escrita en cinco idiomas, puquina, latín, quechua, castellano y aimara: “Yo bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén”. Esto data de inicios del siglo XVII.

La decoración interna es asombrosa, destacaba el bello artesonado mudéjar, revestido en pan de oro. Sus lienzos están decorados con marcos cubiertos también en pan de oro. La mayoría de los lienzos y murales fueron hechos por Luis de Riaño, pintor limeño, discípulo de Angelino Medoro. De él se conservan “La Crucifixión”, “El bautismo de Cristo” y el “Arcángel San Miguel”.

La serie de ocho lienzos con escenas de la vida del Apóstol Pedro, de autor anónimo, son posteriores a los pintados por Riaño, posiblemente de la segunda mitad del siglo XVII.

De esta época son los murales del “Camino al Cielo” y el “Camino al Infierno”, pintados en el muro de pie del sotocoro y que representan la enseñanza bíblica que las almas que han seguido el angosto y espinoso camino en la vida, tienen el cielo como recompensa; debajo de este mural, se lee el Salmo referido a la bienaventuranza de los que han sido perdonados. En el otro lado del muro se representa el “Camino al Infierno”, esto quiere decir que quienes vivieron el ancho, fácil y florido camino en la tierra, tendrán el infierno como morada eterna. Debajo de este tema, está escrito el Salmo referido a las idolatrías. Es posible que el programa se haya inspirado en grabados del artista flamenco Wierix.

El órgano de la iglesia data de 1610, y se lo considera como el más antiguo de América.